Control de la germinación de la patata
La demanda de patatas de la industria transformadora aumenta constantemente. Esto también conlleva un aumento de las capacidades de almacenamiento para poder fabricar productos que se venden todo el año, como patatas fritas y patatas fritas de paquete, entre otros.
Por tanto, se requiere una mejor conservabilidad de las patatas de calidad, puesto que su precio de venta y su disponibilidad durante el invierno y primavera dependen de su estabilidad en el almacén.
Tras la cosecha, se da en la patata el estado natural de inactividad (dormancia). En este periodo no aparece ninguna germinación. El tiempo que dura esta dormancia depende de la clase y de las influencias ambientales. La dormancia natural es sustituida por la dormancia controlada o artificial. Es importante que, durante el almacenamiento, se prolongue lo máximo posible la dormancia natural y, posteriormente, se produzcan las condiciones para evitar la germinación.
La temperatura en el lugar de almacenamiento es un factor de gran importancia para la dormancia. La temperatura debe regirse por uso previsto de la patata (p.ej., patatas de consumo: 4 - 6º C; patatas industriales: 5 - 8 º C; patatas para patatas fritas de paquete: 7 - 12º C). En el caso de las patatas de uso para patatas fritas de paquete, la regulación de la temperatura sólo no es suficiente, puesto que éstas no pueden almacenarse a bajas temperaturas.
La germinación de la patata requiere su tiempo, y no se detecta al comienzo. En todo el mundo, anualmente se pierden millones de toneladas de patatas por la germinación.
Los problemas se generan, principalmente, durante el almacenaje a largo plazo. Por ello, el control de la germinación química junto al -almacenaje en frío (junto con una humedad del aire relativamente elevada) son soluciones ideales para un almacenaje óptimo sin germinación de la patata.
Recomendados Termonebulizadores
|